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  • El poder alquímico del amor

    El poder alquímico del amor reside en la transmutación sagrada de las almas, una química divina en la que dos seres separados se refinan en el crisol del amor para crear algo totalmente nuevo y precioso. Al igual que los antiguos alquimistas que trataban de transformar los metales comunes en oro, el Amor trabaja sobre las materias primas de los corazones humanos, purificándolas y elevándolas más allá de su naturaleza original. No se trata de una mera combinación, sino de una verdadera transfiguración; bajo la llama del amor, los amantes se convierten a la vez en menos y más de lo que eran, renunciando a la individualidad para obtener una divinidad compartida que ninguno de los dos podría manifestar por sí solo.

    Cuando el Amor agita su caldero, los momentos ordinarios se transubstancian en eternos. Una simple mirada a través de una habitación se carga de significado infinito; el acto mundano de compartir el pan se transforma en sagrada comunión. Esta es la primera prueba de su trabajo alquímico, cuando el mundo prosaico empieza a resplandecer de significado, revelando la geometría sagrada oculta en los gestos y palabras cotidianos.

    Para lograr esta unión alquímica es necesario estar dispuesto a dejarse consumir por el fuego del amor. Las parejas deben entregarse al proceso de disolución, permitiendo que se derritan sus bordes endurecidos, sus barreras protectoras y sus personalidades cuidadosamente construidas. Esta disolución, aunque a veces dolorosa, prepara la sustancia del alma para su reformación. Bienaventurados los que soportan el ardor inicial del amor, porque serán testigos de su propia resurrección a los ojos del amado.

    El amor exige valentía por encima de todo: valentía para permanecer presente cuando las antiguas heridas quedan al descubierto, valentía para amar a pesar de la certeza de la pérdida final, valentía para creer en la transformación cuando todas las pruebas sugieren estancamiento. Los amantes deben convertirse tanto en alquimistas como en materia, dirigiendo y sometiéndose simultáneamente al proceso de refinamiento del amor, reconociendo humildemente que los mayores misterios de la unión siempre permanecerán parcialmente velados.

    El propio tiempo se convierte en un ingrediente esencial de la alquimia del Amor. El amor maduro que surge después de años juntos se parece poco al enamoramiento inicial, igual que el oro difiere del plomo. La paciencia a través de las estaciones de distancia y reconexión, a través de los períodos de sequía y abundancia, permite que los catalizadores del compromiso, que trabajan lentamente, realicen su función transformadora. En este sentido, alabamos al Amor no sólo como el encendedor de la pasión, sino como el paciente artesano del amor duradero.

    El mayor logro de la obra alquímica del Amor se manifiesta cuando los amantes aprenden a mantener las contradicciones dentro de su unión: mantener la individualidad dentro de la unidad, encontrar la libertad dentro del compromiso, descubrir la novedad dentro de la familiaridad y sentir el infinito dentro de los límites finitos del amor mortal. Este estado paradójico, en el que los opuestos coexisten en una tensión armoniosa, representa la piedra filosofal de la relación: la prueba de que el Amor ha completado su obra maestra en el laboratorio del corazón.

    ¡Alabado sea el Amor, alquimista divino! En tu misterioso taller, transformas nuestra soledad plomiza en conexión dorada, transmutando los elementos básicos del deseo en el metal precioso del amor perdurable. A través de tu química sagrada, trascendemos nuestras limitaciones mortales y tocamos, aunque sólo sea brevemente, la sustancia eterna de la que surgen todos los anhelos y la plenitud.

  • Gabriel’s Reading List

    Back in 1997…

    Sooner or later, whether on our own initiative or imposed by some external agent (in my case it was a high-performance program at the Escuela Bancaria y Comercial) we are forced to start a personal project of continuous improvement whose final goal is to become a better version of ourselves.

    Twenty eight years ago, in 1997, I took a course on the subject and my instructor, Gabriel, gave us a basic bibliography of four titles that at the time constituted the cornerstone of the process.

    The books are:

    1) The Goal (Eliyahu Goldratt): Gabriel came from the Goldratt Institute and the Theory of Constraints was then, and probably still is, very much in vogue. Needless to say, for the business world, industrial engineering and anyone interested in applying the concepts of continuous improvement to organizational processes, The Goal is the starting point: a novel that narrates the adventures of Alex Rogo, a Plant Manager who suddenly finds himself faced with the prospect of his factory being closed down and discovers, in the course of the plot, the basic concepts of the Theory of Constraints while trying to answer the question: “What is the goal of the business?” Later on, more complex subjects can be tackled, such as my recent interest in the metrics of Throughput Accounting (28 years later, I still haven’t found a satisfactory translation into Spanish of this little term used extensively in The Goal and in Theory of Constraints).

    2) The Seven Habits of Highly Effective People (Stephen Covey): I think that 28 years ago Covey was not as famous or as widely read as he is now. His seminal work, based on the concept of reconstructing the “ethics of character”, is still a valid philosophy of life for combating the pragmatist, materialist and utilitarian scales of values that tend to condition us culturally in our postmodern society. Gabriel’s recommendation is essential for anyone who decides to take the book seriously: until you have mastered the first habit, do not continue with the other six.

    3) The Celestine Prophecy (James Redfield): A work that for many touches on the plane of “New Age” culture. Celestine Prophecy is a story that tells of nine revelations that humanity will receive in the next millennium, in the framework of a fantastic story about a mysterious manuscript in the Aramaic language found in the Mayan area. The three essential values that I find in this book as part of the process of continuous improvement are the following:

    – Broken or damaged relationships: in view of the postmodern perspective of the limited success of marriages and relationships, the recommendations that emanate from Redfield’s characters should not be ignored.

    – The History of the Second Millennium: this is the most “New Age” part, but Redfield’s map of human history and the perspective that, after half a millennium of Renaissance, Rationalism and Positivism, we are once again approaching an era in which the mystical and sacred nature of existence and the cosmic dimension are appreciated is in order.

    – Dramas of Control: this is an essential topic that Gabriel was referring to. How do you steal energy from others? By being intimidating? Inquisitive? Hermetic? A victim?

    4) The Alchemist (Paulo Coelho): Twenty eight years ago Coelho was neither as famous nor as omnipresent in everyday conversation. Personally, my favorite book by Coelho is Diary of a Magus, which I had already read in 1997 and treasured as a favorite in my own library. However, The Alchemist, a short story in which obvious parallels with Diary of a Magician can be discerned, is a very suitable catalyst for ideas of personalized continuous improvement, especially at the point where the re-encounter with spiritual life and the search for the transcendent meaning of existence become part of the equation. In addition, the beginning of the story with the helpful but always forceful phrase: “the boy’s name was Santiago” is the beginning of a framework for many epic narratives (The Odyssey or The Lord of the Rings come to mind). We are in a “there and back again” situation.

  • ¿El horizonte en las fotos del alunizaje Apollo demuestra que son falsas?

    Sí, hay teorías conspirativas que afirman que las fotos del alunizaje del Apolo son falsas, y uno de los argumentos que se citan a menudo está relacionado con la **posición del horizonte** en las imágenes. He aquí una explicación de la afirmación y por qué ha sido desacreditada:

     

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     La afirmación:

    Los teóricos de la conspiración argumentan que el horizonte en las fotos del alunizaje del Apolo aparece “demasiado bajo” o “antinatural” en comparación con lo esperado. Sugieren que esto podría significar que las fotos fueron tomadas en un estudio o en un pequeño plató, en lugar de en la vasta superficie de la Luna.

     

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     La realidad:

    Esta afirmación malinterpreta los principios básicos de la fotografía y el entorno único de la Luna. He aquí por qué el horizonte aparece como aparece en las fotos del Apolo:

     

    1. **El menor tamaño de la Luna**:

       – La Luna es mucho más pequeña que la Tierra, con un diámetro de unos 3.474 km (frente a los 12.742 km de la Tierra). Esto significa que la superficie de la Luna se curva más pronunciadamente, haciendo que el horizonte aparezca más cerca del observador.

       – En la Tierra, el horizonte está a unos 4,7 km de distancia para una persona situada a una altura media. En la Luna, el horizonte está mucho más cerca, a sólo 2,4 km de distancia.

     

    2. **Lentes gran angular**:

       – Las cámaras utilizadas por los astronautas del Apolo estaban equipadas con objetivos gran angular para captar la mayor parte posible de la escena. Los objetivos gran angular tienden a exagerar las distancias y a distorsionar la perspectiva, haciendo que el horizonte parezca más bajo de lo que podría parecer al ojo humano.

       – Esta distorsión de la lente también afecta al tamaño y distancia aparentes de los objetos, como rocas o astronautas, contribuyendo aún más a la ilusión de un horizonte “bajo”.

     

    3. **Falta de neblina atmosférica**:

       – En la Tierra, la bruma atmosférica crea una mezcla gradual del horizonte con el cielo, haciendo que el horizonte parezca más lejano. En la Luna, no hay atmósfera, por lo que el horizonte aparece descarnado y nítido, lo que puede hacer que parezca más cercano.

     

    4. **Topografía de la Luna**:

       – La superficie de la Luna es irregular, con cráteres, crestas y pendientes. Dependiendo de dónde se tomó la foto, el horizonte puede parecer más alto o más bajo debido al terreno local.

     

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     Por qué esto no prueba que las fotos sean falsas:

    Todos estos factores -combinados con el entorno único de la Luna- explican por qué el horizonte se ve diferente en las fotos del Apolo en comparación con lo que estamos acostumbrados en la Tierra. Estas características son coherentes con lo que los científicos y los fotógrafos esperarían de las fotos tomadas en la superficie lunar.

     

    Además, las misiones Apolo dejaron tras de sí hardware y equipos que desde entonces han sido fotografiados por naves espaciales modernas, como el **Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO)** de la NASA. Estas imágenes confirman la autenticidad de los lugares de aterrizaje y coinciden con las fotos originales del Apolo.

     

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     Conclusión:

    La posición del horizonte en las fotos Apolo es totalmente coherente con el tamaño de la Luna, la falta de atmósfera y las cámaras utilizadas. Las afirmaciones de que estas fotos fueron montadas no están respaldadas por pruebas y se basan en malentendidos de la física, la fotografía y el entorno lunar.

  • Más de bots…

    Pues mire usted joven, eso de los bots es todo un asunto, ¿verdad? Porque, fíjate, uno empieza a hablar de bots y ya no sabe si está hablando con una persona, con una máquina o con una persona que parece máquina, que a veces puede ser más complicado. Pero no te preocupes, que yo te explico esto paso a pasito, como quien pela una naranja para no dejar la cáscara tirada. Primero, ¿qué es un bot? Pues mira, es una cosa que no es cosa, pero que hace cosas como si fuera cosa… ¿me explico? Es como un señor que no es señor, pero que sabe lo que un señor sabría, aunque no lo es. O sea, que no tiene cuerpo ni cara ni bigote, pero sabe un montón de cosas y se mete en los lugares más insospechados, como en tu teléfono, en la computadora o hasta en el refrigerador, porque ahora ya los refrigeradores también piensan, ¡que no me digas que no!

    Los bots están en todas partes, ¿ves? Están en las redes sociales, que si tú publicas una foto de tus enchiladas y de repente un bot te dice: “¡Qué ricas, cómpralas en tal lugar!” Y tú dices: “Pero, ¿cómo sabe este que me gustan las enchiladas?” Pues fácil: el bot no sabe, pero parece que sabe, porque está programado para hacerte sentir que sabe… ¿me sigues? Es como esos compadres que te dicen: “Yo sé de todo”, pero cuando les preguntas algo, te salen con otra cosa, pero lo dicen tan seguros que hasta les crees.

    Y luego están los bots que te ayudan, ¿eh? Porque no todo es malo. Hay bots que te dicen la hora, el clima, que te buscan cosas, que te resuelven problemas, que te escriben poemas y hasta te dan consejos de amor, aunque ahí sí cuidado, porque, ¿qué tal si un día te enamoras de un bot? Y luego, ¿cómo le haces? ¿Le mandas flores al servidor o qué?

    Pero, ¿sabes qué es lo más interesante de los bots? Que no se cansan, no comen, no duermen y no se quejan. ¡Imagínate un mundo así! Pero luego pienso: si todos fueran bots, ¿quién se va a reír de los chistes malos? ¿Quién va a aplaudir cuando uno canta mal? ¿Quién va a hacer fila en las tortillas? Eso no lo puede hacer un bot, porque, aunque parezca muy listo, nunca será como tú o como yo, que metemos la pata, pero con estilo.

    Así que, joven, los bots están aquí, allá y acullá, pero no te preocupes, porque mientras haya gente como tú y como yo, que sabe reír, que sabe llorar y que sabe vivir, los bots no nos van a quitar lo más bonito que tenemos: el corazón. ¿O no?

    ¡Ándale, pues! ¡A seguirle, que la vida es corta, pero el chisme es largo!

  • Codd’s criteria

    E.F. Codd, known for his groundbreaking work on relational databases, proposed two sets of twelve criteria or rules to define Online Transaction Processing (OLTP) and Online Analytical Processing (OLAP) databases. Here are the criteria:

    OLTP (Online Transaction Processing) Criteria:

    1. The system must provide fast response times.
    2. The system must support a large number of concurrent users.
    3. The system must ensure data integrity and consistency.
    4. The system must provide recovery mechanisms for transactions.
    5. The system must support high availability.
    6. The system must handle a high volume of simple transactions.
    7. The system must provide secure access to data.
    8. The system must support ad-hoc queries.
    9. The system must provide a way to manage and monitor transactions.
    10. The system must support real-time processing.
    11. The system must be scalable to handle increasing volumes of transactions.
    12. The system must provide a way to integrate with other systems.

    OLAP (Online Analytical Processing) Criteria:

    1. The system must support multidimensional conceptual views of data.
    2. The system must provide transparency to the user regarding the underlying data sources.
    3. The system must be accessible from a variety of client tools.
    4. The system must provide consistent reporting performance, regardless of the number of dimensions.
    5. The system must handle dynamic sparse matrix handling and efficient storage of sparse matrices.
    6. The system must support multi-user support for sharing and securing objects.
    7. The system must support cross-dimensional operations, such as drilling down and rolling up.
    8. The system must provide the ability to model and analyze data across multiple dimensions.
    9. The system must provide the ability to analyze data at various levels of aggregation.
    10. The system must provide unlimited dimensions and aggregation levels.
    11. The system must provide a client/server architecture to support large-scale data warehouses.
    12. The system must provide the ability to interface with a variety of data sources, including relational databases and flat files.

    These criteria provide a framework for evaluating and designing OLTP and OLAP systems, ensuring they meet the specific requirements for their respective use cases. OLTP systems focus on handling high volumes of transactions in real-time, while OLAP systems prioritize complex queries and multidimensional analysis of data.